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San Miguel de Tucumán

El Gobierno Nacional destaca el diálogo con gobernadores de JxC

La reunión de Nicolás Posse Guillermo Francos con los gobernadores de Juntos por el Cambio volvió a dejar en evidencia las diferentes miradas que hay hoy en la política argentina sobre cómo se dan las negociaciones. Mientras en Casa Rosada reina la confianza y el optimismo con que el acuerdo está muy avanzado y que tanto la Ley Bases renovada y el paquete fiscal van a ser aprobados, entre los mandatarios y en el Congreso por ahora es todo incertidumbre. 

Como ya ha pasado en las últimas reuniones, a la salida de los encuentros todos lo califican como «positivo» y destacan el diálogo entre las partes. Pero después las interpretaciones son disímiles, sobre todo porque siguen sin aparecer las definiciones concretas.

Esta semana, el gobierno tenía previsto mandar los nuevos proyectos de ley al Congreso, pero esta decisión ya se postergó y será, si todo avanza según el nuevo cronograma, la próxima. Antes deberán dar a conocer los nuevos borradores. Y conseguir los votos. Porque para evitar repetir el error de la ley ómnibus I, en la Casa Rosada quieren tener todos los apoyos listos.

El propio Francos, incluso antes de reunirse con los gobernadores, aseguraba que la Ley Bases iba a salir, como así también el paquete fiscal y que se iba a firmar el Pacto de Mayo en Córdoba en tiempo y forma. Puro optimismo. Al cierre de la reunión, en la Rosada el mensaje que bajaron fue: «Ya sabemos que van a apoyar, la reunión sirvió para explicitarlo».

En el gobierno confían en las conversaciones que se vienen teniendo con ellos y otros mandatarios. La foto era la señal política que necesitaba la administración Milei para mostrar un contundente apoyo. Pero a la salida de la reunión el mensaje de los gobernadores no fue taxativo en que esa negociación esté cerrada. Todos compartieron que tienen intenciones de acompañar, pero también dejaron en claro que todavía falta.

«Nosotros vamos a acompañar. Es una buena ley que le sirve a las provincias y a la Nación. No está confeccionada del todo, faltan definir aspectos de la letra chica», aclaró el santafesino Maximiliano Pullaro. Cerca de otro mandatario también aseguraron que «hay unanimidad de acompañar la ley de bases y trabajar para apoyar al Gobierno», pero al mismo tiempo reconocieron que «se va a trabajar para lograr el apoyo parlamentario y darle gobernabilidad al presidente». Es decir que todavía falta. 

El problema es que los gobernadores no terminan de confiar en Javier Milei y su equipo. Los de JxC están convencidos de que el camino es el correcto, pero no logran entender la falta de centros, en términos futboleros. Venían avanzando las conversaciones en privado cuando el gobierno sacó el decreto que dejó en un limbo jurídico el pago de las cajas jubilatorias no traspasadas, algo que afectó a varios de los presentes este jueves, como Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Chubut.

En la reunión se habló del tema. De un lado, el de las provincias, aseguran que se reconoció que fue «un error no forzado» con la mirada puesta en el frente fiscal. Y que se va a revisar ese decreto. Desde el gobierno negaron que se haya hablado en esos términos y que lo que se acordó es seguir hablándolo con Economía y Anses, que son los que están haciendo la auditoría sobre esos fondos. Mientras tanto los gobernadores ya anticiparon que irán a la Corte Suprema para recuperar esos giros.

El otro punto en el que sigue habiendo diferencias es el de la restitución del Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría. Por un lado, los patagónicos siguen siendo los más reacios, y por el otro, el piso que se había hablado originalmente de $1.200.000 no es aceptado por los mandatarios. En el Gobierno saben que esto es así y en el próximo borrador prometen contemplar tres ejes que aseguran que serán suficientes: elevar el piso, tocar las escalas (para que sean más progresivas) y la actualización (probablemente atada al IPC del Indec). Una versión, no confirmada oficialmente, es que podría haber algún tipo de exención para contemplar temas regionales (salarios más altos en la Patagonia).

Como reclamo extra, los mandatarios insistieron en reactivar obras públicas nacionales o, en todo caso, habilitar el traspaso a la órbita provincial para que ellos las continúen. Sobre todo en algunas consideradas estratégicas. En la Rosada admiten que están evaluando que aquellas que tienen financiamiento internacional y están avanzadas se retomen.

«Como próximo paso, la semana que viene se va a trabajar en el texto de la ley para conseguir los consensos que permitan su aprobación tanto en general como en particular», resumieron cerca de uno de los gobernadores. Ese es el punto clave: aunque tenga el apoyo de todo Juntos por el Cambio, el gobierno no tendría los votos necesarios tanto en Diputados como en el Senado. Necesita sumar otros apoyos, como de gobernadores de partidos provinciales, algo que todavía no parece estar sellado. En la Rosada confían que el número está, mientras en las provincias y el Congreso quieren ver para creer. 

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