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Juicio Lebbos: se retractó el testigo que sostenía la coartada de Sánchez

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El policía Polli, ex chofer del imputado, pidió disculpas y dijo que no quería entorpecer la causa. Había declarado que, la noche de la desaparición de Paulina, él mismo había llevado al entonces jefe de Policia a una fiesta en Raco. Está detenido por falso testimonio. 

 

Por Mariana Romero

Un giro sorpresivo tomó el juicio por Paulina Lebbos cuando, esta mañana, el testigo que sostenía la coartada del ex jefe de Policía, Hugo Sánchez, se retractó de la declaración que había hecho. De esta manera, se debilita la versión del imputado, que siempre sostuvo que la noche de la desaparición de la joven él estuvo en una fiesta en Raco. De esta manera, desmentía la versión de Alberto Lebbos, que siempre sostuvo que el acusado esa noche se reunió con el tambien imputado Eduardo Di Lella y el condenado Enrique García para planear el encubrimiento del crimen. Dos instrumentos públicos agregados como prueba refuerzan la versión del padre de la víctima.

El relato que faltó a la verdad

Guillermo Arturo Polli era testigo propuesto, justamente, por la defensa de Sánchez. Ya había declarado en 2014 y en julio de este año, ya en el juicio repitió  su relato. Dijo ante el tribunal que él mismo, en calidad de chofer de la Jefatura de Policía, había llevado al imputado a la celebración en la villa veraniega. Dio detalles minuciosos de horas y minutos, de la velocidad a la que condujo, el recorrido que realizó y hasta relató que, en la camioneta, Sánchez iba «entonando canciones» con su familia.

Los jueces y las partes sospecharon que no decía la verdad cuando los tiempos a los que se refería no cerraban. Pero más tarde, la duda se convirtió en casi certeza cuando Polli comenzó a describir Raco y su relato no coincidía en absoluto con la realidad del lugar. Por eso, tras la feria judicial, el tribunal se trasladó a esa localidad junto a las partes y el testigo para verificar si su descripción era acertada.

Polli, durante el recorrido, se perdió. ?l mismo terminó reconociendo que lo que había dicho no guardaba relación con la realidad: la comisaría no quedaba sobre la ruta, como él dijo; el club de Veraneantes (donde fue la fiesta) le resultó totalmente desconocido, los sitios por los que dijo haber andado no quedaban donde él decía. Al día siguiente, el Tribunal ordenó su detención por falso testimonio.

 

Dos versiones contrapuestas y simultáneas

Tras la detención del testigo, esta mañana Sánchez pidió declarar (los imputados pueden hacerlo en cualquier momento del juicio, cuando lo soliciten). Dijo que lo de Polli en realidad eran olvidos y ratificó que él lo llevó a Raco esa noche. Sembró dudas, también, sobre el estado mental de su ex chofer, señalando que ya en aquellos tiempos a veces se perdía en recorridos simples y que, probablemente, su salud mental esté afectada por ser veterano de la Guerra de Malvinas.

Mientras Sánchez ratificaba que Polli lo había llevado a esa fiesta, el policía, detenido, declaraba en la Fiscalía IV, a cargo de Diego López Ávila. Allí, dijo que ya no podía asegurar haber llevado a Sánchez y su familia esa noche a Raco. Reconoció que la única vez que fue a esa localidad fue hace 30 años, con un grupo de personas, a practicar ciclismo. Admitió su descripción del lugar era completamente distinta a la realidad y, finalmente, pidió disculpas. Indicó que no fue su intención entorpecer la causa, que todo se debió a un «error» y dijo sentirse confundido, especialmente tras la inspección ocular. En ningún momento dijo haber sido inducido u obligado por Sánchez ni su entorno para declarar lo que declaró.

 

Las pruebas documentales que contradicen a Sánchez

Mientras Sanchez declaraba en el juicio y Polli en la Fiscalía, ingresaba un informe de la Policía de la Provincia. En el escrito, se indicaba que -de acuerdo al libro de guardia del día de la desaparición de Paulina-, el chofer no salió en toda la tarde al mando en el móvil oficial. Este dato contradice la versión que había dado el policía en su declaración. Había dicho que, esa tarde, había llevado al jefe de Policía a un partido de Atlético contra San Martín, luego habían recorrido juntos las calles cercanas al estadio, más tarde llevó a Sánchez a su casa, volvió a la jefatura y, por la noche, a las 22.45, volvió a buscarlo para ir a la fiesta. De acuerdo al documento, Polli no hizo nada de eso.

Pero hay otro registro que agrava más la situación de Sánchez. Es el libro de control vehicular de la garita policial de Raco. Esa noche, señala el documento, Sánchez pasó en una camioneta junto a García (que entonces era comisario de Raco y que hoy está preso por el encubrimiento) rumbo a la casa de Di Lella.

«??A horas 22:45 del día 26/02/2006 hace su paso el Sr. Di Lella hacia su casa de veraneo; a horas 23:35 se presentan el Sr. Jefe de Policía, Sánchez, en el móvil Chevrolet S10, para retirarse al domicilio del Secretario Di Lella, acompañado por el subcomisario García y el Agente López Carlos»?, reza el documento, que está incorporado como prueba en el juicio.

Carlos Ricardo López, el testigo que primero complicó a Sánchez y luego se desdijo

 

De hecho, el mencionado López declaró en el juicio que llevó a Sánchez y García a la casa de Di Lella, donde los tres mantuvieron una reunión privada de cerca de una hora. Sin embargo, de manera sorpresiva, minutos más tarde se desdijo y señaló que no sabía si había llevado a Sánchez esa noche.

 

 

 

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